Los celos con el nacimiento de un hermano

La aparición de celos tras el nacimiento de un hermano, es bastante habitual y normal, y suele ser una etapa pasajera, aunque en ocasiones puede interferir de forma importante en la vida del niño y en la situación familiar, y perpetuarse durante más tiempo, pudiendo llegar a ser patológica. 14277068711801

Hay muchas variables que influyen en la aparición y su mantenimiento (edad, sexo,relación de los padres con los hijos, nºde hermanos y posición/orden de los hermanos, etc.), pero lo cierto es que cuando se pasa de ser hijo único y centro de atención, a compartir con un “recién llegado” toda la atención, los celos forman parte de un proceso adaptativo, pues el primero sigue teniendo sus necesidades que ha de reclamar.

En esta reacción emocional puede haber causas objetivas o no. Muchas veces escuchamos a los padres decir “es que estamos muy pendientes de el para que no se sienta mal”; “atendemos a los dos por igual”;…y es que es un proceso individual y subjetivo que no siempre tiene causas objetivas en la conducta de los padres. Aún así, no se recomienda estar pendientes de si nuestra atención es equitativa con ambos hijos, ya que de esta forma lo convertimos en algo más rígido y artificial, ni aumentar nuestra atención al hijo “con celos”, ya que incrementaremos su conducta.

Las conductas relacionadas con los celos, pueden presentarse en ambos sentidos:k2_items_src_2cf20e200ca2c770a044a65b100b0636

-del hermano mayor hacia el pequeño: mayor demanda de atención, aparecen conductas infantilizadas o regresiones (enuresis, gimotear como un bebé, querer estar en el colo, problemas con la comida,…), agresiones hacia el hermano, etc.

del hermano pequeño hacia el mayor: querer ser como el, querer tener los privilegios de “hermano mayor”, problemas de conducta al pretender imitar al hermano mayor, para así recibir la misma atención que el (en casos en los que la atención esté dirigida a posibles conductas “celosas” del mayor, etc.)

¿Cómo manejarlo? Os detallamos algunas pautas a poner en práctica y hacia las que se orienta la intervención en estos casos:

Niño-tapando-nariz-No hacer comparaciones entre los hermanos.

-No “obligar” a querer al recién llegado (“es tu hermanito, tienes que quererlo”). Entender las emociones que puede estar sintiendo, confortarlos y darle tiempo. Fomentar el vínculo con el hermano de otra forma.

-No aumentar las exigencias al mayor ni acelerar sus responsabilidades. Atender sus necesidades y potenciar la autonomía.

-No reñir ni castigar por cómo se siente.

-Ignorar las conductas de celos, ya que son claras “llamadas de atención”. Esto no significa que el niño finja estar mal para tener nuestra atención, el niño lo pasa realmente mal. Procurar centrar nuestra atención en las conductas positivas y momentos agradables.

-Promover “tiempos en familia”, donde juguemos todos juntos.

-Reservar algún “momento especial” con el a solas, al igual que los había antes.

-Pedirle que nos ayude, como “cómplice” a cuidar a su hermano pequeño, darle atención y hacerlo importante como “nuestro ayudante”.

-Potenciar momentos de “privilegios de hermano mayor” (ver la TV hasta tarde, por ejemplo)

-Ponerle algún ejemplo nuestro, con nuestros hermanos cuando éramos pequeños.

Antes de que nazca el hermano pequeño, puede mitigarse la aparición de los celos, involucrando al hijo en la preparación de las cosas del bebé, elegir el nombre, decorar la habitación, etc.

Utilizar cuentos infantiles, también es un buen recurso para que proyecten lo que sienten y puedan comprenderlo. Os dejamos algunos ejemplos:

-“Cuando estoy celoso”, Tracey Moroney, Ed.SM

-“Yo soy el mayor”, Begoña Ibarrola, Ed.SM

-“Un intruso en la habitación”, David Montserrat, Ed.La Galera