Esa señora llamada “Ansiedad”. Parte 1

Los problemas de ansiedad son una de las principales demandas en consulta de Psicología Clínica, en sus múltiples variedades, formas y colores.

Aunque son varios los trastornos que se engloban dentro de la categoría “Trastornos de ansiedad” (DSM-V), las manifestaciones de ansiedad no siempre llegan al carácter de estos. En la mayoría de los casos, la persona ha experimentado algún síntoma de ansiedad que lo asusta y preocupa, y que en ocasiones llega a despuntar en una “crisis de ansiedad” o “ataque de pánico”, pero no siempre. Los síntomas de ansiedad varían de una persona a otra, e incluso de una situación a otra, pero por lo general se puede experimentar como:ataque-de-panico

-Palpitaciones elevadas
-Sensación de asfixia; falta de aire
-Sensación de no tragar
-Sudoración
-Temblores o sacudidas
-Presión en el pecho
-Molestias intestinales y/o náuseas
-Mareos
-Hormigueo o sensación de parálisis en alguna zona del cuerpo (parestesias)
-Sofocos o escalofríos
-…

En general, la primera vez que uno experimenta un síntoma de ansiedad, al no saber lo que le pasa, piensa en alguna enfermedad orgánica/física. “me voy a morir”, “me va a dar un infarto”…, lo que aumenta en si la propia sintomatología ansiosa, potenciando un círculo vicioso que acaba en la sala de espera de Urgencias. Pero una vez que sabemos lo que es, empieza el “miedo a que vuelva a aparecer”, “miedo a no controlarla si aparece”, “miedo a que aparezca en situaciones de las que no podemos escapar”…., “ansiedad a tener ansiedad” (miedo al miedo). Esto desencadena un sistema de respuesta que se potencia de forma asombrosa, y que llega a hacer la ansiedad muy incapacitante, al empezar a hacer claras evitaciones a determinadas situaciones y cambios en las rutinas de la vida diaria.